Blogia

Antón da Sobreira

Os veciños homenaxean a d. Isaac Díaz Pardo

Os veciños homenaxean a d. Isaac Díaz Pardo

Don Isaac aceptou a homenaxe veciñal. Veu coa súa dona Carmen  -Mimina - Arias, ( lembrade : casaron en 1945 ).

Aguantaron estoicamente o barullo de oitenta persoas:  negáronse a comer cousas especiais  e acompañaron aos veciños co polbo e  o churrasco do menú.

Ilusionáronse co detalle veciñal - unha vieira de prata, coa inscripción : " as asociacións de veciños de Santiago, a Isaac Díaz Pardo. Marzo -2010 ".

Pasaba das doce da noite - era xa o 19 de marzo - cando marcharon cara ao Castro - Sada, onde agora viven.

Longa vida a don Isaac !!

http://www.santiagodecompostela.org/hoxe/nova.php?lg=gal&id_nova=5879

http://www.lavozdegalicia.es/santiago/2010/03/12/0003_8349814.htm

 

don Isaac !

Cerámica y algo más Javier Guitián (La Voz de Galicia )           Fecha : 08-01-2010

Por razones que no vienen al caso, hace tres décadas que conozco la empresa Sargadelos en Cervo, a Isaac Díaz Pardo y a muchos de sus empleados.

Allí he disfrutado en numerosas ocasiones, conservo buenos amigos y acudo, por razones diferentes, varias veces al año.

Si los lectores me permiten esta confesión personal, les diré que Cervo constituye un punto de referencia en mi vida, pero créanme si les digo también que algo ha cambiado en los últimos tiempos y que la actual situación de la empresa algo ha tenido que ver.

La cerámica de Sargadelos representó para muchas personas de mi generación una referencia desde diferentes puntos de vista.

En lo cultural, además de por la originalidad de sus piezas, por su labor de edición de obras literarias, por las conferencias, exposiciones, etcétera.

Desde el punto de vista científico, la empresa Sargadelos fue pionera en establecer acuerdos de colaboración con la Universidad, potenciando la investigación en el campo de los materiales y la cerámica, y formando investigadores.

 Pero es en el campo social donde yo creo que la empresa ha jugado un papel relevante, contribuyendo a crear en su área de influencia un entorno cultural accesible, una dinámica de interconexión entre la cultura y la población local de la que fueron buen ejemplo las experiencias de cerámica de cada verano.

 El espíritu de Sargadelos fue mucho más allá de los límites de la fábrica y, en mi opinión, eso era lo que se compraba, salvo que las actuales cifras de ventas me corrijan.

No pretendo dibujar un panorama idílico y sé que se han cometido errores, pero les pido a los lectores una reflexión sobre la cuestión.

¿Han pensado qué valores culturales, sociales, etcétera, han generado otras empresas que explotan los recursos naturales?

Piensen en las pizarreras de O Courel, por poner solo un ejemplo.

¿No les parece que quienes han llevado en sus manos la empresa Sargadelos defendían unos valores que la mayoría podríamos compartir independientemente de nuestra posición sobre el contencioso actual?

Y ahora, por más cosas que nos cuenten, lo único que sabemos cierto es que los trabajadores están sometidos a un severo expediente de regulación de empleo, que la labor cultural ha desaparecido y que el futuro no pinta nada bien.

Por ello cuando el próximo lunes Díaz Pardo entre en la asamblea de accionistas, todos, independientemente de su posición, deberían ponerse en pie como señal de respeto a quien ha aportado a este país más de lo que muchos de ellos jamás alcanzarán a comprender.

No les hablo de acciones ni de resoluciones judiciales, les hablo, sencillamente, de respeto.

Porque si hay algo que nunca imaginé, y que me resulta nauseabundo, es verle convertido en pieza de caza en vez de en figura de cerámica.

Javier Guitián  es catedrático de Botánica en la Universidad de Santiago

Retranca

Las neuronas perdidas

Autor: Javier Guitián  (La Voz de Galicia )Fecha 18/1/2010

 De todas las noticias publicadas en las últimas semanas, una me ha sorprendido sobremanera.

Se trata del extraño comportamiento de Druse vom Höllengrund, una perra de caza que, extraviada, buscó ayuda en la oficina de objetos perdidos de la localidad de Bredstedt, en el norte de Alemania.

El can sorprendió a los empleados de la citada oficina al entrar en la misma, nada más abrir sus puertas, y acostarse al calor en una esquina. Según informó el rotativo Flensburger Tageblat t, la perrita esperó pacientemente ante la puerta automática, ya que «su reducido tamaño no era suficiente para activar el mecanismo de apertura».

¡ Animalito !

Se preguntarán por qué me he fijado en esta noticia y no en otras de temática ambiental, lo que parecería mucho más lógico.

Pues la razón es que en esa materia no he encontrado nada fuera de lo habitual.

Veamos: aparte del consabido vaciado de los ríos Sil y Eume, nada me ha sorprendido la construcción de una pasarela de madera en el parque nacional de las Illas Atlánticas.

Es verdad que afecta a una de las áreas terrestres de mayor valor biológico de las islas Cíes, pero ¿qué tiene de raro cargarse las dunas y que tenga que intervenir el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil en uno de nuestros espacios protegidos?

Nada.

Tampoco me ha parecido relevante que la laguna de Valdoviño desaparezca repentinamente.

Al fin y al cabo, molestaba al paseo marítimo y siempre se pueden construir lagunas artificiales.

Por poner alguna pega, tal vez echo de menos un decreto que prohíba a las aves invernantes venir este año a esa zona de «especial protección», pero, por lo demás, todo normal.

No les niego que me ha llamado la atención el rápido llenado del lago de la antigua escombrera de As Pontes, sin duda un hito de nuestra política, pero así podremos evaluar con rapidez los efectos del «enfriamiento global» en la población local.

También me ha sorprendido la afirmación de que la biodiversidad es más alta en la citada escombrera que en las fragas del Eume, ya que plantea una interesante vía para mejorar la diversidad biológica gallega, pero poco más.

 En resumen, nada nuevo hay que comentar en la política ambiental gallega, ya que nuestro noticiario sigue siendo un catálogo de barbaridades realizadas sin criterio alguno.

Sin duda entenderán ahora mi admiración por Druse , si me permiten la familiaridad, y mi atención a tal noticia, porque además de transmitirnos esperanza y sosiego nos sugiere algunas cuestiones de interés.

Para empezar, la historia del perro ocupa la sección de sucesos y es ahí donde, en mi opinión, deberían situarse las noticias sobre el medio ambiente en Galicia.

No sabemos las razones del extravío del can teutón ni tampoco las de la pérdida de rumbo de nuestra política ambiental.

La única certeza que hoy tenemos es que, al contrario que el cánido, los responsables de esta no han acudido a la oficina de objetos perdidos más próxima.

Yo sí he estado allí tratando de recuperar el agua de nuestras lagunas y la vida de las citadas dunas, pero, como era previsible, nada he encontrado más allá de unas cuantas neuronas perdidas.

Javier Guitian Rivera , es catedrático de Botánica en la Universidad de Santiago.

Senlleiras de Compostela...( vai ligazón do Pichel nº 13 )

As  miñas  árbores ( XIV )

Árbores senlleiras de Galicia  -II –

por Antón da Sobreira

 

 

Saúdos botánicos  benqueridos lectores e veciños ! :

   Tal e como vos prometín na anterior andaina  - ver O Pichel nº 12 - , hoxe compre falar das senlleiras compostelás.

   A Xunta de Galicia inclúe  no seu catálogo de árbores senlleiras, os seguintes exemplares, ou formacións, ubicados no noso Concello:

 

1 A .- “Perona” do paseo da Ferradura ( Abies nordmanniana )

2 A .- Eucaliptos do paseo da Ferradura (Eucalyptus globulus )

3 A .- Xinkgos do Pazo de Fonseca ( Ginkgo biloba  )

4  A .- Tileiro prateado da Alameda do Campo da Estrela (Tilia tomentosa )

5 F .- Carballeira de San Lourenzo de Trasouto ( Querqus robur )

 

       Como vedes son cinco (5 ) exemplares, dun total de 128 en todo o país.

       ( A siñifica árbore, e F  formación ).

       Podedes apreciar o pequeno círculo xeográfico onde se atopan: dous na Ferradura, outro na Alameda – que ven sendo o mesmo - , outro en Fonseca, - a cen metros-, igual que a carballeira de San Lourenzo.

        Non é casualidade, pois revela perfectamente a valoración, orixes e historia  do gusto pola botánica e as árbores, dos nosos antepasados e contemporáneos..

I

       Do gusto destes últimos é o Abeto do Caúcaso – Abies nordmanniana-(“perona” ) . Un agasallo de Eva Perón, no ano 1947, a Santiago, por mor da súa visita a España.

        ( Hai poucos anos que morreu  a araucaria –“araucaria araucana” – compañeira de agasallo do abeto, e que fora plantada  o pé das escaleiras que unen o Paseo coa Ferradura )

II

 

        Os catro Eucaliptos da Ferradura xa son outra cousa.

Palabras maiores.

         Se paseades calquera día , sempre iredes ó primeiro : o eucalipto dos namorados : Centenario, 45 m. de alto, 7 m de contorno....

          Está tan ben situado, ten unhas vistas tan máxicas, que ata as institucións non son alleas: un cómodo banco de madeira, permite demorarse, sen presa, no éxtase dunhas vistas impagables.

          Seguindo o percorrido natural da Ferradura, chegamos ós outros dous, que están moi xuntos na explanada do monumento a Pais Lapido – o factótum da Exposición Rexional de 1909 – xa cen anos !.

          O cuarto, e derradeiro do grupo, forma parte na mesma zona,  do noiro que constitúe ó  peche da Ferradura.

            Cando os vexades, pensade que estades diante dos primeiros exemplares de Eucaliptos, de Galicia, fillos dos traídos por Frei Rosendo Salvado de Oceanía, aló polo ano 1860....

          É outra das virtudes  que teñen ás árbores : poder viaxar na historia, especular, preguntar, mergullarse – seducidos – noutros tempos : Que facía un frade galego nas antípodas, no século XIX ?)...

 

III

          No Pichel nº3 xa vos falei da árbore de moda , o ginkgo biloba.

Hai unha fascinación – lóxica –por unha especie vexetal supervivente do Pleistoceno ( un millón de anos ! ).

          É a árbore da vida !

         A parella do xardín de Fonseca é unha xoia : Son os dous únicos exemplares que quedan do primitivo Xardín Botánico da Universidade, creado en Fonseca na década dos 70, pero do século XIX !.

         Reflexionade : eles, camiño dos 140 anos, poden contarnos cousas da reaparición do sartego do Apóstolo, en 1879 ..

         Non é suxestivo ?

 

IV

 

         O porte maxestoso do tileiro prateado da Alameda – 4ª árbore senlleira de Compostela –é consecuencia da súa idade : segue vivo desde 1878, testemuña muda que aparece sempre neses primeiros debuxos e bocexos do noso xardín pacego..

       Os tileiros prateados ( “tilia tomentosa” ) son árbores históricas, xa amadas por gregos e romanos : como en tantos outros , aproveitábase todo : a cortiza,-como pergamino para escribir- ;

             as flores en infusión,  como sedante (“tila” ) ; -a madeira, para tallar 

o carbón, para pólvora e para debuxar ; a estética, para decorar xardíns e zonas verdes : ese contraste das follas, abaneadas polo vento !

       (Cando leades estas liñas, vide un día perto da igrexa do Pilar : Iniciando a formación do Paseo Central, senlleiro, esvelto, poderoso, o tileiro prateado máis antigo de Santiago, deixará disfrutar a vosa vista, e acougar o voso espírito ...)

 

V

 

       “carballos rexos, potentes,

        calados ou musicales:

        loitades como valentes

        coas xistras e os vendavales !...

      ..qué sensación de forteza

       ollando prá eternidade !

( Manuel María : “Terra Cha “ )

 

         Podedes non crerme, pero eu asocio os carballos coa miña vida.

Carballo  = naturalidade ;

         Desde pequeno, había carballos por tódalas partes :

 

-travesas para facer o alvó ( non podía chover dentro ! )

-cortiza para a curtidoría ( hai que exportar coiro ! )

-landras para os porcos ! ( se o porco voara ! )

         A carballeira de San Lourenzo é un exemplo- afortunado- do carballo na nosa  vida.

        Non importa a súa orixe, tampouco a súa situación, nin moito menos a desidia de todos.

          Se ides por alí -está  perto   do Campus- quedaredes abraiados : toros  retortos, follas vizosas, céspede verde, auga....unha carballeira viva !.

         “ Quercus robur “ ...( madeira fermosa  , sería a traducción lineal ).

Desculpade, pero voume cos antepasados...

Non hai color !

Antón da Sobreira

http://www.santiagodecompostela.org/medi/publicacions/opichel/revistaopichel13.pdf

Pudor

Animado polos amigos, vou tentar ceibar algunhas destas miñas teimas que me axudan a ( sobre ) vivir.

Naturalmente falo do pracenteiro da existencia.

Das cousas que me conforman como ser humano e que me permitiron chegar ata eiquí.

Así que sairán a música, os libros, o cine, a natureza, a xente cercana....

Por suposto non aparecerá nada privado. Todos os que me coñecedes, sabedes do pudor que teño pra falar do íntimo.

O íntimo, ese recuncho único de cada individuo,  é o más sagrado que nos foi dado os humanos.

Non debemos mancillalo, facendo unha exposición obscena do mesmo. Perderíamos a dignidade como persoas; sen dignidade só seríamos animais.

Partindo dese pudor, e apoiándome en vos - ese círculo cercano, tan vital - aparecerán comentarios, notas, ligazóns...

todas cun denomidador común : un senso positivo da existencia...somos afortunados por estar vivos !

En fin, parafraseando a Max Frish,  ¡ tempos éstes nos que hai que falar do que é evidente !

/e cando aprenda a manexar estas cousas da rede, aparecerá unha ligazón de onde tirei a frase, e así acadar máis información ..../

Todo se andará !

........

Faleivos, feliz, na véspera de San Lourenzo.

MMIX

 

Primavera !

Víctor F. Freixanes - non o coñezo persoalmente-

volve a deleitarnos cun fermoso artigo aparecido hoxe na Voz de Galicia, na súa sección dominical  Vento nas velas, e que se titula "territorio da esperanza"

( no remate, vai a ligazón orixinal )
Don Víctor  fai gala, de novo, dun coñecemento exhaustivo do galego, cos nomes de árbores, froitos,  paxaros...unha ledicia !
Pero  o artigo ( as negritas son miñas ) está percorrido dunha fondura extraordinaria, chea de sensibilidade: fai unha louvanza da primavera, convincente, chea dunha atractiva erudición ( mesturando música con poesía )
É magnífico !,  e como os outros del, que aquí están, expresa totalmente o que eu penso.
Somos afortunados con galegos como éste !!
A disfrutar !
"Territorio da esperanza "

(La Voz de Galicia 22-03-09 )

Velaquí a primavera: esta explosión de luz, este milagre que se repite cada ano cunha teimosidade, cunha constancia e unha xenerosidade conmovedoras.

Ben sei que hai asuntos moi graves que nos preocupan e que nos aceleran; asuntos da paixón dos humanos e da sinrazón, calamidades propias e alleas. Pero non podo evitalo. Esta mañá, de súpeto, estourou ao carón da casa a vella pereira, e polos camiños da Maía, polo Val Miñor, polas bancadas do Lérez e as terras vizosas do Ulla, andan as cerdeiras acesas, coma bandeiras.

Empezan sempre as mimosas, que son a flor de febreiro, a flor do entroido miñoto. Un pouco antes, as abeleiras, tímidas, discretas.

Logo veñen as cerdeiras, as ameixeiras, as fatoeiras, as claudias, a primeira froita de caroma, que é como lle din por aquí ao óso interior, garoupa ou carabuña; e as primeiras magnolias nos xardíns (non magnolios, que son outra cousa), e detrás, moi axiña, coma un cadoiro de fantasía: as pavieiras, os pexegueiros, as pereiras, as maceiras, os marmelos, ata que empezan a abrollar as uveiras e, á fin, a xeito de culminación, activados os instrumentos todos da orquestra: as candeas dos castiros (castiñeiros), inconfundibles, co seu arrecendo rexo, seminal, a encher o mundo, o universo enteiro.

A primavera. A que cantaron Byron, Schiller, Garcilaso, Celso Emilio.

A que pintou Botticelli. A que inspirou a Stravinsky. A que esperta de súpeto o canto namorado do xirín e do xílgaro, do peifoque (tamén chamado paporrubio) e da cotovía, e máis dos ouriolos, se é que veñen este ano. A que anuncia a chegada do cuco. A que pon a pastorear os merlos, afinando as súas frautas no muíño. A que agarima de novo o corazón dos vellos...

Sei que hai outros asuntos, repito, pero hoxe é un día diferente.

O principio do mundo, que se renova. Non é pouco nestes tempos.

Na cultura antiga o mito do eterno retorno é isto: logo da escuridade e das penurias do inverno, todo volve outra vez, rexorde a vida.

Non hai mal que cen anos dure. Nin nunca choveu que non escampase.

Abril é todo de color verde.

Maio encherá de amarelo os nosos campos: a flor do toxo, a alegría das xestas polas caeiras!

Orfeo baixa aos infernos na procura de Eurídice e os planetas xiran enriba de nós dun xeito diferente.

Cando era mozo gustaba máis do outono, estación romántica e decadente, inzada de ouro e de melancolías.

Agora que pasei dos cincuenta, a miña estación preferida é esta: a enerxía.

Os campos énchense de labores e as mozas e os mozos ocupan os xardíns a tecer caricias.

¿Que máis podemos pedirlle á vida?

Non é escapismo o que estou a predicar.

A semente que con traballo e cálculo deitamos en novembro devólvenos o seu froito agora, que se logrará no verán.

O que sementamos, produce.

O esforzo, a paciencia, a perseveranza, a intelixencia, teñen premio.

Da lingua volveremos falar a próxima semana.

http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2009/03/22/0003_7606286.htm

Unha vella pereira

Foi o 31 de Marzo de 2006, cando este artigo de Victor F. Freixanes apareceu na Voz de Galicia. Xúrovos que algunhas persoas puxéronse a a leelo por ter ese título. E pagou a pena !

Con estraodinaria destreza fai unha "laudatio" da árbore que se foi; unha homenaxe a xente do campo ( todos viñemos dalí ) ; unha impagable recolleita de vocabulario galego ( cantas variedades de pereiras ! ).

Un artigo, cercano, quente ,  que nos enche e que nos axuda a ser mellores persoas..

UNHA VELLA PEREIRA

DEBINA podar antes. Debinlle tirar tanta leña que tiña, baixarlle aqueles gallos enormes que se albiscaban dende a redonda e aliviala de peso para axudala a pasar o inverno. Os veciños asegurábanme que era centenaria. Antes ca eles, disque xa estaba ela. Daba uns peros de inverno gordos, sabedoiros, cos que enchiamos seis ou sete cestas, e unha sombra garimeira no verán, inzada de paxaros. Debín rebaixala cando mo dixeron os vellos, xa digo. «Mire que é moito mundo de Deus». Pero non o fixen. En parte porque me gustaba vela tan altiva, tan señora. E alá foi. A furia do vento bravo destes días, que entra dende Padrón pola Amaía toda ata bater case que sen que se lle poña ninguén polo medio contra a fachada do Obradoiro, arrincouna dun pulo e abateuna no medio do eido, cun estrondo de cataclismo que aínda estremece recordalo.

Son urbanita, nacín e crieime na vila, desenvolvín a miña vida profesional sempre en cidades grandes. Hai pouco que vivo na aldea. Abraiado e fascinado polo mundo da aldea, debo admitilo: cos seus longos e demorados invernos, o canto da choiva a correr polos regos, o arrecendo da leña nos rueiros... Con ADSL e un aeroporto preto, tamén é verdade. Pero na aldea. E estas cousas impresiónanme. A árbore era un mundo, señoreando o lugar, e chimpouma o vento.

O meu avó, de rapaz, sacábanos a pasear nas tardes dos sábados, e íanos dicindo o nome todo das cousas: os mentastros, os estralotes, os pampullos (que axiña inzarán os campos da primavera co seu inmenso mar amarelo), o fiúncho de San Xoán, os couselos... Segundo o avó lle ía poñendo nome ás cousas era como se fose pintando o universo enteiro. Sospeito que os rapaciños de agora, criados na cidade con medo a saír á rúa e instalados durante horas diante do televisor, non saben destas cousas. Saben outras. Pero estas non.

O meu veciño do lugar aínda é quen de nomear ata dúas ducias de peras distintas, segundo a época, a sazón e os enxertos: barburiñas, de manteiga, peras de can, perillotes, peros, periños, peras de San Xoán, urracas, canelas, esganadizas (que son as máis fariñentas), peras de compota, peras señoras (pola súa fasquía suntuosa, coma cadrís de raíñas antigas), peras de tres en cunca, peras da man (porque caben nunha man), peras canelas... Gusto de andar, dende hai anos, cunha libretiña no peto na que vou anotando estes descubrimentos da lingua, que son tamén descubrimentos da memoria, coma labaradas.

Os peros da pereira abatida eran dos que aquí chaman de Nadal. Na miña casa de Pontevedra poñíanse na Noiteboa a carón do lume, na lareira, ou na cociña bilbaína, a asar dende unha ou dúas horas antes da cea. Era o noso postre preferido.

Pola mañá, saín ao xardín e contemplei por derradeira vez a gran señora derrubada polo vendaval. Xa viñan de camiño os da motoserra, para facela toros e dispoñer a leña para o próximo inverno. Contempleina e sentín a marcha dunha vella amiga, antiga, tal que a memoria da terra, ou do lugar, máis só e desasistido sen a súa presenza. ¿A fin dun tempo? A miña veciña ollou para min, sorriu, consciente acaso dos meus sentimentos, e coa sabedoría antiga dos vellos, espetoume sen pestanexar: «Poña outra no sitio, oh, que a vida continúa...».

Meu irmanciño...

Vítor F. Freixanes, escritor e intelectual galego, agasállanos cun fermoso artigo na Voz do domingo día 1 de Febreiro.

Fala da costume que había en Trasalba - cuna do gran Otero Pedrayo - de plantar unha árbore cando nacía un neno.

Lean con atención : emociona ( só con  pensar que D. Ramón era fillo único ... )

...

Os pinsapos de Trasalba

(La Voz de Galicia )

Autor: Víctor F. Freixanes Fecha 1/2/2009

Cando naceu Ramón Otero Pedrayo, en marzo de 1888, o seu pai plantou no xardín da casa grande de Cima de Vila, en Trasalba de Amoeiro, unha árbore especial. Don Ramón dicía que era unha araucaria. O botánico Carlos Dacal, estudoso das árbores nobres de Galicia, identificouna coma un pinsapo: un pino-abeto, poderiamos dicir, iso que de nenos chamabamos árbore de Indias, definición que incluía unha chea de especies de fasquía máis ou menos semellante, ornamento dos xardíns e das casas de certo señorío no século XIX.

Durante anos a árbore e mais o neno medraron xuntos. «O meu irmanciño», gustaba de chamalo don Ramón, que era fillo único. E cando no inverno de 1972 unha treboada tronzou a araucaria-pinsapo, derrubándoa mesmo enriba da solaina, que a piques estivo de estragalo todo, o patriarca considerou o feito un canto de curuxa, o anuncio de que o seu final tamén estaba próximo. Tiña daquela 84 anos. De feito, finou pouco despois, en abril de 1976. Coas táboas do irmanciño fixeron o cadaleito, e alá marcharon xuntos para o cemiterio ourensán de San Francisco: a árbore e mais o neno, os dous irmáns.

O furacán destes días chimpou un segundo pinsapo. Hai dúas versións. Unha di que foi plantado para substituír a primeira árbore de don Ramón, a que puxera o seu pai. Outra versión, a máis acreditada, di que foi o propio don Ramón quen a plantou, xunto coa súa nai, dona Eladia, en memoria do pai, que morrera en sendo o escritor un adolescente. En calquera caso, tratábase doutra árbore simbólica, outro pinsapo, na tradición das vellas casas galegas de chantar unha árbore nova en lembranza dos seres queridos. Era práctica común nas sociedades antigas afirmar desta maneira a memoria e a vida: as árbores (algunhas árbores sobre todo) simbolizan a permanencia, mesmo a eternidade. Os cipreses, que na cultura cristiá identificamos cos cemiterios, son en realidades a árbore da gloria, a árbore de Apolo nos textos clásicos, ergueitos, soberanos? O carballo, poderoso e lonxevo, era unha das árbores dos antigos druídas. Na casa de Cima de Vila encarnan a memoria dos que noutrora a habitaron.

Non son estas as únicas árbores simbólicas do xardín da casa grande, que seica foi deseñado contra finais do século XIX. Contra a fachada sur, os visitantes poden apreciar unha vella laranxeira. Plantouna o avó de don Ramón, Antonio Otero, ao pé da escalinata que conduce á solaina, cando naceu o seu fillo, don Enrique, o pai de escritor, e alí segue, aínda que nos últimos tempos unha estraña peste lle anda enriba. As laranxas adornan as súas polas e, nos meses máis duros, é fermoso velas acompañadas pola neve. Carlos Rodríguez Dacal estudou moi ben todo este pequeno mundo verde: a corpuda tilleira, as pereiras que tanto agarimaban a dona Eladia, as araucarias, o loureiro real, o carballo no que repousaba a figura do poeta Noriega Varela, os castiñeiros do souto? Levou o vento o segundo pinsapo. Haberá que poñer outro.